Querido German, hace ya cinco
años que te marchaste, de una forma discreta como a ti te gustaba vivir, y hoy
me doy cuenta de unas coincidencias. Sí, hoy es el “Día de las Bibliotecas” en
recuerdo de la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada el 1992
durante el conflicto balcánico.
Y hoy emprendiste tu viaje, hace cinco años.
Tu que tanto habías leído, porque
en el fondo tengo una duda ¿es posible que
hubiera algún libro qué no conocieras? Porque conocías a los libros como
a unos buenos y fieles amigos, siempre te acompañaron junto con la música. Tus
vivencias estaban impregnadas de historia, de literatura en primera persona. ¡¡¡Cuánto
aprendí yo de ti!!! En nuestras largas llamadas semanales siempre aparecía el
comentario de un libro, y como siempre
me sorprendías con alguna historia relacionada con su contenido o con su autor
y te soy sincera yo hacía verdaderos esfuerzos en encontrar los libros, textos
más raros o lo hecho históricos más desconocidos, en ocasiones con la ayuda de
mis hijos que casi consideraban un desafío aquellas llamadas para intentar
encontrarte en un renuncio. Pero nunca, nunca fue así, siempre quedábamos atrapados
por tu discurso, por tus palabras tan sencillas y tan sabías.
¡Cuánta bondad existió en tu vida!
Eras ese amigo fiel que siempre está a tu lado. Cuánto nos reíamos los dos,
sentados en un banco, en Santa Elena, ante
una gente que pasaba por la vida “sabiéndolo todo” y rechazando la mínima ayuda
o la más pequeña cortesía.
Eras un viejo amigo a la vieja
usanza, elegante, cortés, generoso y encantador pero que siempre tenía
guardadas unas historias que eran suyas y solo suyas. Toda una vida guardando
tu secreto, un secreto que no intuíamos, pero que en un momento de confianza
fuiste capaz de compartir con Fátima y conmigo. Rompía con los roles
establecidos, con lo que tu sociedad esperaba de ti. ¡Qué dura fue por tanto tu
vida y a pesar de ello cuanto amor
derramaste a tu alrededor!
Cuanto lo vimos, comprendimos tu
secreto. Él también era especial, tan especial como tú lo eras. La vida te robó
la vida.
Pero quiero decirte que siempre
formaras parte de la nuestra.
Buenas noches Germán.
Mª Virtudes Várez.
Mª Virtudes Várez.
Preciosa historia y afortunada en amigos
ResponderEliminarPreciosa historia y afortunada en amigos
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