miércoles, 21 de diciembre de 2022

"Agranda la puerta, padre, porque no puedo pasar; la hiciste para los niños, yo he crecido a mi pesar.

 


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"Agranda la puerta, padre,

porque no puedo pasar;

la hiciste para los niños,

yo he crecido a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,

achícame, por piedad;

vuélveme a la edad bendita

en que vivir es soñar".

 

 Unamuno

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De nuevo vuelvo con mi celebración de los solsticios. Esta noche a las 22:47 comenzará el invierno, será el solsticio de invierno.

Como decía el refranero “Por Santa Lucía, más noche que día …, pero achican las noches y agrandan los días. Por Navidad los ciegos lo verán.”

Y como siempre ando buscando la luz.

Este año de nuevo vuelven a mi memoria, casi se hacen realidad aquellos recuerdos de nuestra infancia, los olores a pastas cocidas en el horno, los sabores que impregnaban nuestras bocas al probar aquel “rollico” recién salido del horno, quemando, pero que nos envolvía el paladar con el sabor del azúcar y la canela, el tacto sedoso de las peladillas, la sensación “rasposa” (en villenero) de las almendras garrapiñadas.

El ir y venir al “Horno el Paso” a recoger las latas con los mantecados, las magdalenas.

Era un trajín sin fin, predecía alegría, la reunión de TODOS, porque formábamos un todo.

Hacía mucho frío en las calles y al entrar al horno era como entrar al paraíso, todos nuestros sentidos se alertaban, los olores entremezclados de la harina tostada, el pan cocido , el azúcar tostado, la canela, la vista que hacía cierto aquello que en la escuela nos habían contado sobre un perro que salivaba al tocar una campana, sí, ¡era verdad!, allí no había campana, había maravillas, presagio de largas reuniones, de largas “charretas” de recuerdos, de viejas historias que nunca querían que los críos escucháramos, pero que como búhos teníamos los ojos muy abiertos y la memoria preparada,  de sueños. Sí dos tipos de sueños, los de los mayores que soñaban con un mundo mejor, y los nuestros que se proyectaban hasta el día 5 de enero. Porque no había llegado a nosotros ni Papá Noel, ni santa Claus, en Nochebuena tocaba el turrón, las peladillas y con suerte un sórbico de mistela, un vínico dulce, decían que era de misa, en unas copitas muy pequeñas del tamaño de un dedal.

Éramos de los Reyes Magos y de sus pajes, había que esperar.

Pero pasaron los años y vimos como fueron desapareciendo algunos de los personajes de nuestro recuerdo y nosotros ocupábamos su lugar, ahora somos nosotras las abuelas, las que hacemos rollicos, las que escondemos regalos, las que soñamos con un mundo mejor, nuevo. Porque a la hora de la verdad estamos en una “sociedad del tener y no del ser”.  Todo es fácil y accesible, aunque nos quejemos de la subida de los precios, pero mientras tanto estamos derrochando electricidad en función de la Navidad, es una mala escusa. Navidad es otra cosa. Navidad debería de ser un estado que perdurara en nuestros espíritus todo el año. Sí, porque mucho decir “Felicidades, Feliz Navidad…” pero en unos días la realidad nos dejará helados. La política, la economía y la GUERRA que se ha convertido casi en cotidiana, la miramos, no la vemos, en cualquier noticiario, nos hará sentir indiferentes en cierta medida.

Pero sin ir más lejos a nuestro alrededor hay soledad, silencio, pobreza y dolor.

Sí, este año estoy un tanto nostálgica y un poco triste y no debería tener motivos para ello.

¿Qué os puedo desear?

Algunos años he deseado ser una gota de agua, he buscado la luz de Pamino y Pamina, la búsqueda de la verdad, la del amor y la solidaridad.

Pero creo que este año casi estoy deseando que se pare la función y seamos capaces de rebobinar y pensar que tanta discusiones, malas palabras mal intencionadas  en cualquier partido político, en esos mundiales de fútbol donde no han existido ciertos derechos, donde el dinero permite el poder, y acerca la corrupción, pero que genera  millones de espectadores, donde ciertos  jugadores sienten miedo por su vida, por sus opciones personales de cualquier tipo y condición, el miedo a ser castigados con sus vidas en algo que debería ser el sano ejercicio del deporte que se convierte en competición de corrupción y que todos aceptamos como mal menor. ¡¡No, no!!!  Si seguimos así, aceptando estas situaciones llegaremos a vivir y a hacer ciertas las palabras mal atribuida a Brecht:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.”

Martin Niemöller.

Feliz Navidad desde lo más profundo de mi corazón.

¡Os quiero mucho!

Mª Virtudes Várez.

 

lunes, 20 de junio de 2022

Solsticio de verano, por un lado el sol y sistere,"permanecer quieto".


LAS MEJORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA DEL CINE: EL GRAN DICTADOR (1940). La  sátira de Charles Chaplin.

Ya sabemos que hoy día 21 de junio a las 11:14 hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional, IGN). Tiene lugar el comienzo del solsticio que nos acompañará durante  93 días y 16 horas, dicen que terminará el 23 de septiembre con el comienzo del otoño.

Y de nuevo aparezco con mis reflexiones.

Este año quiero quedarme con el concepto de sistere, estarse quieto.

Porque necesitamos parar, parar para reflexionar serenamente con calma sobre el mundo que nos rodea, pasamos de una pandemia a una guerra, vamos en medio de una carrera, pero … ¿dónde está la meta?.

En ocasiones pienso, recordando a Chaplín en “El Gran Dictador” en su magnífica escenificación sobre como una persona puede jugar con el mundo haciéndolo girar a su antojo. Y me pregunto, ¿será cierto? O es solo una falsa sensación, equivocada.

Y recurro  a Gabriel Celaya porque  me faltan las palabras, me sobran las razones.

“Con la velocidad del instinto,

con el rayo del prodigio,

Como mágica evidencia, lo real se nos convierte

en lo idéntico a sí mismo.

… … …

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quien somos,

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando el fondo.”

Gabriel Celaya.

¡¡Feliz nuevo solsticio!!

                                                                                                 Mª Virtudes Várez.

 

martes, 21 de diciembre de 2021

Dicen que el mar siempre devuelve los restos de los naufragios.

 

Buenas….

Hoy ha llegado otro solsticio.

Me he sentido muy bien esta mañana cuando he escuchado en la radio que hoy, esta tarde , comenzará  a  crecer la luz.

No está mal que después de este largo
camino podamos avanzar hacia esa luz.

Sí, esta es una constante  en mi vida. ¡ La luz!

Pero creo  que no tengo palabras. Porque necesito hechos no esperanzas fatuas.

Estoy muy cansada de este largo camino, en el que periódicamente nos dicen que se va a acabar esta pesadilla, pero de  nuevo  aparece una prorroga en forma de ola y pienso en que si es una ola igual que viene se irá.  Pero mientras deja la resaca que arrastra por debajo del agua la arena, arrastra nuestros pies y nos debilita. En esa resaca quedaron atrapadas  las palabras, los besos, los abrazos .

Dicen que el mar siempre devuelve los restos de los naufragios. Y si es una ola quiero creer que igual a lo mejor llegará el día en que ese mar nos devuelva  todo lo perdido y  seremos de nuevo capaces de volver a vivir una vida nueva valorando en su medida cada instante, porque seguro que habremos aprendido a hacerlo.

Os quiero mucho a todos.

Feliz solsticio de invierno.2021.

MªVirtudes Várez

domingo, 31 de octubre de 2021

Llega el 31 de octubre, un día teñido de color gris oscuro .

 

 


Llega el 31 de octubre, un día teñido de color gris oscuro

Han pasado los años y a pesar de tener una muy buena memoria nunca había pensado en el anonimato de algunos muertos. 

Con los años me he dado cuenta de cómo desaparecemos nos solo de la memoria sino hasta de este ritual del recuerdo a los mismos.

Y pienso en que hay seres a los que nadie ha llevado nunca flores. Y pienso en ti, aquella gran mujer que se dio en vida y alma a todos y de como nunca nadie le ha llevado una flor, estabas lejos, muy lejos. Sí, podría ser peor, porque después de todo sí me acuerdo de ti. Siento tu calor, tu piel sobre  mi cara cuando me abrazabas   y la tuya  tocaba la mía dándome besos, esos besos que solo tú podías darnos. Tiendo la mano y creo que puedo sentir la tuya cogiendo la mía y me siento más fuerte. Pero no quiero que la memoria también te olvide, que tu recuerdo se diluya en la nada. Llegamos tarde y algunos ni siquiera llegan, pero no me sirve de consuelo ese pensamiento.

Y ese estar tan lejos hizo que se extendiera a todos tus hijos, y saltara generaciones, cada uno en un lugar diferente, salvo mamá y José. Por esa razón, creo que mi madre siempre decía, “nena en el cementerio no hay nada, solo huesos, las flores en la mesa, no en el cementerio, pon una mesa bonita y haz una buena comida, todo en recuerdo de todos”

¡Es la diáspora de la vida!