domingo, 31 de octubre de 2021

Llega el 31 de octubre, un día teñido de color gris oscuro .

 

 


Llega el 31 de octubre, un día teñido de color gris oscuro

Han pasado los años y a pesar de tener una muy buena memoria nunca había pensado en el anonimato de algunos muertos. 

Con los años me he dado cuenta de cómo desaparecemos nos solo de la memoria sino hasta de este ritual del recuerdo a los mismos.

Y pienso en que hay seres a los que nadie ha llevado nunca flores. Y pienso en ti, aquella gran mujer que se dio en vida y alma a todos y de como nunca nadie le ha llevado una flor, estabas lejos, muy lejos. Sí, podría ser peor, porque después de todo sí me acuerdo de ti. Siento tu calor, tu piel sobre  mi cara cuando me abrazabas   y la tuya  tocaba la mía dándome besos, esos besos que solo tú podías darnos. Tiendo la mano y creo que puedo sentir la tuya cogiendo la mía y me siento más fuerte. Pero no quiero que la memoria también te olvide, que tu recuerdo se diluya en la nada. Llegamos tarde y algunos ni siquiera llegan, pero no me sirve de consuelo ese pensamiento.

Y ese estar tan lejos hizo que se extendiera a todos tus hijos, y saltara generaciones, cada uno en un lugar diferente, salvo mamá y José. Por esa razón, creo que mi madre siempre decía, “nena en el cementerio no hay nada, solo huesos, las flores en la mesa, no en el cementerio, pon una mesa bonita y haz una buena comida, todo en recuerdo de todos”

¡Es la diáspora de la vida!

lunes, 21 de junio de 2021

Solsticio de verano 2021. ¡¡¡DIA DE LA MÚSICA!!!

 


¡Ser capaces de soñar con escuchar los sonidos del Universo y de las estrellas!

 ¡¡Sería un placer y un lujo!!

 

Kepler se dio cuenta de que, según las leyes que rigen a la armonía musical, los planetas producirían un sonido disonante. Pero el astrónomo pensaba que, quizá según determinadas alineaciones o fenómenos orbitales, los planetas producirían sonidos armónicos en algún momento.

 

Y hoy, 21 de junio, a las 05:32 ha nacido el verano. El solsticio de verano.

Tendremos 93 días y 15 horas para vivir esta nueva etapa. ¿Y por qué no? ¡¡¡Vivirlas con la música!

Porque hoy el solsticio ha coincidido con El Día Europeo de la Música.

Su objetivo es que la música y sus profesionales salgan a las calles, que se comparta la música  con todo el mundo. La música con MAYÚSCULAS, sin importar el estilo, las jerarquías ni los orígenes de la misma.

Y quiero hacer referencia a un libro, un libro que refleja muy bien el caos y la armonía existente entre la música, el hombre  y  el cosmos.

“La música refleja un orden humano y la capacidad de lectura e interpretación nos permite oír internamente lo que después va a llegar  a los oídos expectantes de los que la aman….una fusión cósmica o caótico delirio. La música”

(…) y cuando todo estuvo cubierto de música, cuando ya nada cabía
, ni dentro, ni fuera de nosotros, supe que todo estaba suspendido y que el fluir  y el refluir, no eran perceptibles y que flotábamos en el cosmos llevados de la armonía.”

Por lo tanto ser capaces de sentir la música hasta ese punto en que podamos percibirla de tal manera que seamos capaces de :

“Licuar el aire en el que la música suena y dejar que esa agua nos recubra los sentidos, incluso de ser posible, también los cuerpos”

“Los otros días” Alfredo Conde.

Qué la música nos envuelva, y al igual  que en  la Antigua Grecia, en este nuevo solsticio conmemoremos  la Edad Dorada de Kronos, un día en el que desaparecían las jerarquías, no se tenía que trabajar y todos se consideraban iguales.

¡Qué mejor que celebrarlo con música!

Estos son mis deseos para este nuevo periodo en el que debemos volver a retomar una nueva vida.

                                                                      Os quiero. Mª Virtudes Várez.

https://www.youtube.com/watch?v=0V8FLjkpd00

 


 

miércoles, 24 de febrero de 2021

OCHENTA AÑOS DESPUÉS.

 


Me pregunta Facebook, ¿que qué pienso?
Y pienso en demasiadas cosas, la vida es larga.

Hoy es 24 de febrero y no puedo dejar de oír en mis oídos la melodía del vals de la "Viuda alegre" de Franz Lehar.

Siempre escuché este vals sonar, canturear, en este día y vi unas sonrisas de complicidad con el silencio de las historias más bellas.

Y yo sigo repitiendo esta melodía.

Va por vosotros ¡80 años después!

Bailad y que vuestros pies no rocen el suelo, que la música os envuelva haciendo más fácil el deambular por en medio de lo eterno.

Porque la música es eterna.


Vals de La Viuda Alegre (Audiofoto) 

https://www.youtube.com/watch?v=NIJhbT5nb30


 

 

 

 

lunes, 21 de diciembre de 2020

La noche más larga del año 2020.

 

¡Buenos días!


 Hace unos minutos ha comenzado el invierno, llegó el Solsticio de Invierno.

 Dicen los meteorólogos que ha sido la noche más larga del año 2020, y sí, estoy doblemente de acuerdo, no puedo negar la evidencia astronómica pero si puedo añadir un pensamiento.

 Este año ha sido una larga noche, una noche a la cual costaba encontrar el amanecer.

 Una ex alumna me dijo un día, “¡Ay doña Virtu, que sin quererlo vamos a pasar a los libros de Historia! Esto es una guerra, pero no vemos al enemigo.”

 Y realmente creo que tenía razón. Yo oía a mi abuelita hablar de la gripe del 18, la mal llamada Gripe Española, y como uno de sus hijos con 17 años había muerto de ella. Eran historias para contar  en las noches de los recuerdos. Pero ahora nosotros sin pedirnos nadie permiso nos convertimos en protagonistas de esta pandemia.

 Momentos de miedo ante lo desconocido. En esta situación sacamos los recursos para sobrevivir al aislamiento, las viejas fotos escaneadas, los libros aparcados para luego, la viejas recetas de las abuela, y… pero sobre todo encontramos TIEMPO, aunque en ocasiones era demasiado y no sabíamos qué hacer con él, en otras nos convertimos en avariciosos y comenzamos a atraparlo para poder hacer todas aquellas cosas para las cuales no lo  habíamos tenido . Internet y el teléfono fueron nuestros aliados y sirvieron  para luchar contra el aislamiento. Pero hubo mucha gente que  no lo vivió de igual manera y les faltó esa mano virtual, no ya la física que se echó demasiado de menos. Y la parca caminó por encima de nuestras cabezas, de las de todos.

 Pero curiosamente frente a ello aparecieron las ganas de un amanecer lleno de luz y salimos a la calle descubriendo de nuevo aquella magnífica sensación de los rayos de sol en nuestra cara. Pero nos siguen faltando los abrazos, los besos, las risotadas. La vida se empeñó en seguir, no utilizamos tantos coches y sí conseguíamos  ver el cielo estrellado, necesitábamos verlo.

 Y esperando, esperando hemos llegado hasta hoy. Hemos perdido a gente en el camino, hemos encontrado a otros.

 Y pienso que debemos aplicar esta experiencia a nuestras vidas para descubrir lo importante y necesario que es que predomine “el ser sobre el tener”, el amar, la amistad, la solidaridad. Porque  será en los momentos pequeños, en las miradas que se asoman por encima de las mascarillas donde tendremos que entrever una sonrisa, un gesto de tristeza. Tenemos que abrir nuestros sentidos para seguir comunicándonos. Porque necesitamos sentirnos unidos, ahora más que nunca.

¡Feliz solsticio!

Os quiero mucho.

Mª Virtudes Várez Pérez

21-12-20